sábado, 15 de marzo de 2014

(Miedo.)

Esa sensación que siento día trás día, que va acabando conmigo poco a poco.
Siento que no puedo más, no quiero estar aquí más tiempo; que todo está roto y creo que no tengo razones para seguir aquí, para levantarme con una sonrísa que hace tiempo que se marchitó; que hace tiempo que finjo que todo va bien, como debería ir....
Irse dando cuenta de que no le importas a nadie es bastante doloroso y desagradable. Pensar que esas personas que han sido tan importantes para ti, que lo diste todo por ellas, ahora ni se preocupen por tus sentimientos, duele. Más de lo que yo me podía imaginar.
Poco a poco voy aprendiendo que todo lo que tiene fecha caduca, que todas las promesas que te hacen, ppco a poco, se van esfumando. Que un día te prometen Roma y mañana te hacen ruinas.
Pero, supongo, que siempre ha sido así, siempre nos acaban decepcionando, rompiendo el corazón, traicionandonos..... Cuándo eres pequeño, te suelen ocultar la realidad, no te dejan verla. Siempre tratan de protegerte y asegurarte que todo va a salir bien, pero, a medida que pasan los años vas descubriendo la cruda realidad; en la que nada es de color de rosa, en la que hay promesas rotas, alegrías, tristezas, enfados.... y, de una manera u otra, sientes miedo.
Ese miedo, cada día crece un poco más, aunque no siempre nos damos cuenta.
Crece a medida que nos vamos dando cuenta de que nos vamos aferrando cada vez más a una persona. Cada vez que nos vamos dando cuenta de que gracias a ella, no lo ves todo negro. Cada vez que esas cálidas lágrimas que se deslizan lentamente por tus mejillas son por esa persona.
Lo sientes, cuando te das cuenta que lo que te mantiene aquí no ds la gravedad sino esa persona.
Y que gracias a ella, no es todo oscuridad en tu vida....

No hay comentarios:

Publicar un comentario