Nos convertimos en precipicios, en causas perdidas, en ruinas a punto de venirse abajo... Pero, de repente, un día, llega alguien que nos dice que paremos, que no merece la pena mirar hacia abajo desde las alturas del precipicio en el que se a convertido nuestra vida hace tiempo. De repente llega alguien dispuesto a reformarnos la vida; todos esos momentos que dejaron de ser tan bonitos, la sonrisa; que hace tiempo que nos la tenemos que maquillar para fingir que las cosas van bien, y las esperanzas; que fueron las últimas que nos abandonaron.
De repente, llega alguien que nos hace ver que, a veces, solo necesitamos encontrarnos y,que entonces, la vida comienza a valer un poquito la pena.
Llega alguien que saca nuestra sonrisa más sincera, alguien que nos salva de una caída, de un nuevo naufragio. -@Difficultimes
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