sábado, 1 de noviembre de 2014

Sonrisas por fuera, batallas por dentro

Pensé que éramos más que esto, más que dos personas de paso a punto de vernirse a bajo, más que dos personas en ruinas que estaban a punto de derrumbarse. Éramos más que todas esas mierdas de darse flores un 14 de Febrero o de darse regalos en cada aniversario. Porque eras más de tus “Buenos días subnormal” que de “Buenos días princesa”.
Ahora sé que me equivocaba, que jamás supimos que no sabíamos querer, que no sabíamos que caeríamos como cae una montaña rusa cuando llega a su punto más alto.
Y bueno, ahora miranos; o bueno no, mejor mírame y dime, ¿realmente crees que merecíamos estar así? ¿Qué merecía estar tan rota? Dímelo.
Y atrevete a decirme que no te he echado de menos. Qué no me refugié en aquellos “todo va a ir bien.” Que no me pasé horas, días, semanas o meses pensando que nada podría sustituirte y ahora sé lo equivocada que estaba. Dime que no estuve llorando por ti y que no estuve luchando por lo nuestro [...]
Terminé sabiendo que dentro de mi había un invierno constante, una catástrofe en pleno Agosto cada vez que te ibas [...]
Pero ahora entiendo que el amor del siglo XXI es así;
Que hoy te juran amor eterno y mañana se van dejándote a medio destruir, que las peores batallas se le dan a los mejores guerreros y que al final todo se resume en sonrisas por fuera y batallas por dentro, por que, es que, no tienen ni el detalle de destruirte del todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario