sábado, 28 de junio de 2014

Y creeme que no me di cuenta hasta que te perdí.

En días como el de hoy me pregunto si me echas de menos, si alguna vez en tu vida, llegaste a quererme de verdad.
Posiblemente la respuesta a ambas preguntas sea tan simple como un 'no.' pero, hay algo de mi que se niega a creerlo; se niega a creer que ni en lo más profundo de ti no existe ni una mínima gota de amor por mi. O quizás sí; quizás en todo este tiempo estuviste mintiéndome. Quizás nunca me quisiste en tu vida o quizás nunca me eches de menos de verdad.
Tú decidiste macharte, dar tu portazo de salida e irte. Creeme que aún me duele. Aún recuerdo ese día y, después de todo me duele; me duele saber que no estás y que no vas a volver. Quizás lo que nos separa es el orgullo. No son ni los kilómetros, ni la distancia, ni nada eso; solo el maldito orgullo.
Pero cada historia de amor es única. Hay personas que esperan años y años buscando a su alma gemela, otros lo encuentran en el momento más inesperado y otros cuando lo tienen y creen que no se les puede escapar,  se les va en el momento más inesperado. Porque si no te esfuerzas día a día por alimentar el amor se pierde.
No somos conscientes de que hemos encontrado a nuestra alma gemela hasta que la hemos perdido.

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